domingo, 13 de septiembre de 2015

JUICIOS ORALES EN EL ÁMBITO FEDERAL



Se me habían fijado ya las tres de la tarde del día once de septiembre del dos mil quince para la celebración de la audiencia ante el Juez de Control por un delito contra la salud. Llegue a las dos de la tarde al edificio donde radican los Juzgados Federales de Distrito en Puebla. La tarde era cálida. Me encontré con los abogados litigantes de común y otros que son amigos míos, les pregunte si alguno de ellos habían llevado algún juicio oral, la respuesta fue negativa. ¿Cómo iba yo a salir del trance?, tampoco había llevado alguno en mi vida; sin embargo, ya era demasiado tarde para renunciar a la defensa. A mi lado estaba el Licenciado Julio Cesar López, joven exitoso. Encontramos a Miguel Ángel y a varios más. Paco ya estaba esperando en la entrada y el imputado no llegaba.

Veinte minutos más tarde, después de informar todo el procedimiento a nuestro defendido, nos encaminamos hacia la entrada. Los guardias de seguridad nos preguntaron el motivo de nuestro ingreso, un juicio penal; nos anotaron y preguntaron, de manera individual, la razón de nuestro ingreso, Abogado defensor, contesté. Las copias de la carpeta de investigación estaban perfectamente estudiadas a mi entender; con todo, la realidad es como es, sin ninguna concesión.

El registro a la Sala de los Juicios Orales fue más formal. Nos dirigimos al elevador y vi marcar piso 13. Me preguntaron como me sentía, bien respondí. ¿Nervios?, no, desconocimiento. En ningún momento dude en mi capacidad de salir avante. Llegamos al piso trece. La pantalla no anunciaba el juicio. Alguien, del Juzgado de Control preguntó, si estaba allí alguien por el juicio de las tres de la tarde, asentí y me presente como el Abogado Defensor. Bien dijo la asistente del Juez, e inquirió por el imputado, le conteste que venía conmigo, la abogada me dijo que no lo habían podido notificar, le conteste que ya había ido a la Procuraduría General de la Republica a subsanar ese inconveniente, ¿entonces se va a llevar a cabo la audiencia?, me preguntó, si conteste, esperen un poco, hay una audiencia retrasada. Juicio 252/2015, finalmente me dijo. Bien dije y me fui a leer un poco.

Encontré un abogado conocido mío, quien me preguntó si era yo experto en juicios orales, no. Me vio con incredulidad, me dio un saludo de despedida y compasión. Son duros sino sabes, asignan un Defensor de Oficio, bien que así sea. La hora llegó. Nos fuimos nuevamente registrando. El imputado y su Defensor de este lado. Claro. Nos llamaron a la sala e ingresamos mi defendido y el de la voz.

Nos dieron sitio frente a una mesa con micrófonos. Le pidieron sus generales a mi defendido. Dio los datos y me pidieron mostrara mi cedula, no el título, la cedula me dijo la auxiliar del Juez de Control. Extendí copia certificada de mi cedula con su respectiva copia. Ingresó el Ministerio Público Federal. Entraron nuestros acompañantes y el público en general.

El escenario estaba ya puesto igual que a la gringa, seguridad por todos lados. Audio y video. Bien. Entró su Señoría. Todos de pie, ordenó su auxiliar. Todos de pie. El Juez de control, saludo cortésmente y todos saludaron, incluyéndome. Preguntó al imputado si le había yo explicado sus derechos y los alcances del procedimiento, asintió y dijo que enteramente. Me interrogó sobre si sabía el contenido del artículo 117 del Código Nacional de Procedimientos Penales, contesté que sí. Se inició el procedimiento con la imputación y terminada a detalle preguntó si teníamos, imputado y defensor, alguna cosa que alegar a nuestro favor, dije que no que era perfectamente verdad. Se me dio dio el uso de la voz y empecé con el pie malo. Me extravié en el procedimiento. Su Señoría nos llamó a su cercana presencia. No haga peticiones fuera de tiempo o me veré en la necesidad de asignar un Defensor de Oficio, asentí. Ponga sus ideas en orden me dijo severamente. De regreso a nuestros lugares.

Siguió el procedimiento y el Juez de Control preguntó a mi defendido si quería que se dictara el Acuerdo de Vinculación a Proceso o prefería que se hiciera dentro de las 72 o 144 horas, consúltelo con su Abogado, sentenció, dije que en ese momento y no otro. Después me dijeron que se hubiera señalado las 72 horas ya que inicie mal. Se hizo un receso de veinte minutos y me miraban como un cordero en el matadero. Era mi Rubicón.

Regresamos a la sala y se dictó perfectamente el Acuerdo de Vinculación a Proceso por el Delito contra la Salud en su modalidad concreta. Solo pensaba en poner mis ideas en orden. El Fiscal se dispuso a dictar las medidas cautelares. Pedí el uso de la voz a su Señoría y se me concedió. Solicite que se debatiera sobre la terminación alternativa del proceso y proseguí con las condiciones sobre las cuales era procedente, oportuna, sin plan de reparación y su plazo. Hice lo mejor que pude. El Juez de control me señalo que debería mencionar el artículo y sus fracciones, repare las omisiones y preguntó al Fiscal Federal si tenía oposición fundada y contestó que no.

El Juez me miró e hizo toda una acertada narración sobre el caso Radilla y la reparación del daño. Si bien no hay una víctima u ofendido concreto, si lo es la sociedad y en tal caso debe su defendido dar una disculpa pública como reparación del daño; le preguntó al imputado si lo haría, siempre bajo mi asesoría y quizá yo era el que necesitaba asesoría. Evidentemente, le dije que hiciera la disculpa pública y lo hizo. Nuevamente, el Juez de Control, le preguntó al Fiscal Federal, si tenía oposición fundada, contestó que no e hizo una s precisiones sobre el imputado. El Juez de Control, dictó su acuerdo, modificando la Suspensión Condicional del Proceso, precisó lo conducente, le preguntó a mi defendido si se obligaba a cumplir mi propuesta con sus modificaciones, mi defendido me miró sentí, respondió que sí; el Juez le explicó las consecuencias y dio por terminada la audiencia. El resultado se había conseguido. Si el imputado cumplía con las condiciones se extinguiría la acción penal.

A la salida uno de los asistentes me dijo, tuviste suerte, si le contesté y, añadí y el Código Nacional de Procedimientos Penales.


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